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jueves, 21 de octubre de 2010

"Hallarse en un agujero, en el fondo de un agujero, en una soledad casi total y descubrir que sólo la escritura te salvará."
"No se puede escribir sin la fuerza del cuerpo. Para abordar la escritura hay que ser más fuerte que uno mismo, hay que ser más fuerte que lo que se escribe."


Marguerite Duras

César González - Camilo Blajaquis El mismo día que nuevamente la más descarnada brutalidad por una lucha de poder terminó con la vida de un joven, Mariano Ferreyra, asesinado cobardemente, así como aquellos ideales que él sostenía; por la mañana de ese mismo día, en un programa radial por casualidad, descubrí a otro joven, César Gonzalez o mejor dicho, su nombre como poeta, Camilo Blajaquis, nombre que tomó cuando la literatura atravesó su cuerpo y las balas que también están allí y como él afirmó, "Escribir y leer no me hizo nacer de nuevo, directamente me hizo nacer". En esta tan violenta ciudad ambas realidades, ambos destinos descubiertos. Cuando la violencia sigue siendo el modo de "dominar" lo presente, de imponer, de amedrentar, de sojuzgar, para todo aquel que intenta sostener otro ideal de lucha, de protesta, de manifestación, ahí, la muerte, la vida vaciada de toda subjetividad y arrojada a su biología, a su organismo, a un número más para los fines de un poder que siempre devora, despedaza, a aquellos que intentan hacerse sus hijos. Y de todos los sectores se escucha "un muerto" como si de eso se tratara la vida, la muerte de Mariano Ferreyra... Su persona, su vida, perdida en el más aberrante campo de intereses que nada tienen que ver con el valor de lo que fue, de lo que ha sido, de lo que había hecho por él y tantos otros.
Y sin embargo, otro joven, nombrado "pibe chorro" que en ese reportaje radial dice, que a través de la literatura, pudo escaparse de ese destino señalado para él como para tantos jóvenes que viven en villas, en barrios humildes, que son esos números de los que se alimenta el sistema también, para sus propias estadísticas de "inseguridad", de "paranoia", de racismo, de delincuencia, de violencia; de esa "basura" donde son arrojados, este pibe que estuvo preso cinco años. pudo alojar y a la vez fue alojado por alguien que desde su deseo de brindar espectáculos de magia los trataba como "personas"... palabra extraña, parece, para mucha gente, para muchos jóvenes, niños que habitualmente vemos en las calles. Y por esta otra persona, el descubrimiento de los libros, de Rodolfo Walsh, de la historia, de nuestra historia, de la lectura, de la escritura.
Y ocurre entonces otro efecto distinto que aquel de la devoración o la muerte o la mudez: cuando un ser humano es sacado del ámbito de la biología y se apuesta a la posibilidad, a la existencia de un sujeto, se lo supone, se lo nombra persona y eso abre una dimensión cuya consecuencia, en este caso deviene la lectura en propia escritura: la vida toma otro valor de circulación, una manera de alojar un deseo ya no de lo mortífero sino de lo vivificante.
Y en este caso, con la literatura "“Mi cabeza empezó a cambiar, a incorporar cosas nuevas; todo un mundo que no conocía hasta antes de caer preso, cuando me di cuenta de todo lo que se le oculta a un joven que le toca nacer en un barrio de clase baja, en una condición pobre y humilde como en la que nací. Aparte de excluirte económicamente, te excluyen cultural y simbólicamente. Te excluyen porque sos el negro de una villa, el negro de mierda, vas a ser chorro, obrero y nada más. El sistema te excluye y es mucho más cruel de lo que uno cree –repasa su aprendizaje–. Lo que juega es una exclusión simbólica: el de la villa es un ignorante, es un posible delincuente.” dice en un reportaje a Página/12.
Otro tratamiento posible para la violencia desatada, que somete y disciplina los cuerpos y cierra destinos... en el cual estaba inmerso sin-saber.
Dejar de ser esos objetos deyectados del sistema de los que a la vez se nutre y necesita ese sistema de exclusión, para tomar otro protagonismo en la propia vida. Cesar Gonzalez/ Camilo Blajaquis, luego de ese encuentro con la literatura, desde ese nacimiento, comenzó a hacer una revista, publicar un libro, sostener un blog y recibir mensajes de otros semejantes a él, contando sus intentos de hacer/se un nombre revelándose a ese destino fatalmente determinado; y también, que lo convoquen de distintos medios, distintos jóvenes, para que hable desde ese atravesamiento que en su cuerpo ha acontecido a través de la lectura, de la escritura y de su poesía.
Siempre retorna la pregunta sobre qué valor tendrá el arte en la experiencia colectiva, qué consecuencias tendrá la lectura, la literatura en esa soledad con el libro como acontecimiento subjetivo singular. Su respuesta ante ese destino de balas al que inexorablemente parecía fijado: nombrarse como nuevo nacimiento a través de la literatura, tomar su propia vida a su cargo; producir un golpe certero, un cross a la mandíbula de tantos, pero ni con armas, ni con sus puños cerrados, sino a través de sus manos y su escritura, a través del poder del lenguaje, de sus pensamientos, de sus palabras que ya circulan entre otros.


su blog es: camiloblajaquis.blogspot.com




Algunos de sus poemas transcriptos de su blog y publicados:

Preguntas, preguntas y más preguntas Camilo Blajaquis: La venganza del cordero atado. Ed. Continente, 2010

¿Qué es la verdad?
¿Acaso una sustancia, acaso una idea, acaso una esencia singular?
¿quién se adjudica autoridad moral para definirla?
¿es algo privado o un bien público?
¿qué leyes y códigos civiles la amparan?
¿es una virtud humana o una realidad de la naturaleza?
¿Una mísera palabra o un estado de ánimo?
¿donde está el pueblo que la defiende?
¿cuál es el país que la incorporó a su constitución?
¿Quién ha sido digno de habitar sus tierras?
¿quienes la roban, quienes la secuestran, quienes la matan?
¿tiene precio, existe un precio, qué es el precio?
¿Dónde están los corazones que la aman?
¿rie, llora, coje, caga, camina, corre?
¿Es una máscara, es un vestido, un par de zapatillas?
¿es eso que muestra la basura tecnicolor?
¿es el río donde la esperanza ahoga su desesperanza?
¿Es comprensible, es infinita, tiene patrones?
¿la poseen los valientes, los cagones o los neutrales?
¿abstracta, concreta, real, ficticia?
¿esta viva, esta muerta, o vive muerta? ...


Cross a la mandibula.

Estrellas lejanas brilantes e inpiradoras,
balas perforando sienes, celdas cerrando sus puertas
suicidios a causa del miedo.
Primaveras, enamorados y chocolate
exclusión economica
exclusión cultural exclusión psicológica.
Sol radiante, jardín de flores y aves cantoras
heridas con supura, torturados
y esclavizados.
Cielo de azul fresco, aire calmo y la montaña
HIV, basurales, tristezas y resignaciones.
Rayos de luz, el mar inmenso, los bosques
infancias a puro dolor, ausencias, envidias.
Selvas, lagunas, desiertos, glaciares
traiciones, masacres, contaminantes, mugre
La luna, las nubes, los ríos, la vida
el ser humano, propiedad privada, dinero, la muerte.



Diferencias invisibles.

La realidad es que estoy preso, en una cárcel.
Lo real es que soy libre demasiado libre.

La realidad dice que hay inseguridad
Lo real grita que la violencia es consecuencia
de la exclusión, de la marginación, de mentir.

La realidad es que nos quejamos de que todo es una mierda.
Lo real es que somos la especie más fácil de domar.

La realidad vive sometida a cirugías plásticas.
Lo real es eso que no puede ocultar ningún maquillaje.

La realidad puede comprarse... o venderse.
Lo real no tiene precio vive en un mundo donde el dinero no vale.

La realidad tiene un Dios, tiene leyes, trabajo y vacaciones.
Lo real quisiera rebelarse pero la realidad lo metería preso.

La realidad tiene responsabilidades, horarios y un estado.
Lo real tiene un corazón, sentimientos y manos que dibujan.
Camilo Blajaquis

Camilo Blajaquis. (Argentina, 1989)

Participa actualmente con sus poesías y entrevistas en la publicación Soy Gardel, un boletín bimestral para vecinos y vecinas de los barrios Carlos Gardel y Presidente Sarmiento realizado por el Municipio de Morón.

más notas:
Página 12 - Suplemento espectáculos 18/10/2010
Psicoanálisis y clínica contemporánea: Camilo Blajaquis
Presentación del libro en Eterna Cadencia
Presentación del libro Municipalidad de Morón






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